Claves para Hablar en Público y TRIUNFAR

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Claves para Hablar en Público y TRIUNFAR

El miedo a hablar en público es normal, pero una manera de superarlo es estar seguro de la información que darás, y aún más importante, la actitud que proyectarás durante la ponencia. ¿Quieres cautivar a tu audiencia? .

Trata siempre de hacer comprender a tu audiencia sobre qué hablas y a qué punto deseas llegar.

No los pierdas en el camino, no divagues, porque si tú lo haces, ellos lo harán también.

Siempre trata de hacerlos sonreír y busca la manera de adentrarlos en el tema, un auditorio apasionado es tu mejor forma de publicidad, si logras apasionarlos, será posible que te busquen para adentrar más en el tema.

Lo anterior solo es el principio, si quieres profundizar más en el tema entonces no te pierdas los siguiente;

Ten Claro lo que Quieres Decir

Cuando tenemos que dar una charla, preparamos una ponencia con muchos datos y muchas cosas pero sin tener claro el mensaje que queremos transmitir. En una charla, ten claro que no vas a poder transmitir 100 ideas, decide cuales son las ideas principales (de 1 a 3) que quieres que queden claras y empéñate en transmitirlas.

Resalta las Ideas Clave al Principio y al Final

Empieza diciendo la idea clave de tu intervención y termina haciendo hincapié en ese mismo concepto. Las personas recordamos mejor lo primero y lo último que oímos, así que aprovecha estos dos momentos para transmitir lo que desea, eso hará la diferencia entre una mentalidad conformista y una proactiva.

Haz un Índice y Cuéntalo al Principio

Cuando hablamos en público y alguien nos escucha, es buena idea dejar claro de que voy a hablar y en qué orden. De esta manera el público puede sentir que sabe por dónde va, y esa sensación de control hace que mejore la atención.

No Leas una Presentación

Cuando vamos a intervenir en público es habitual ir acompañados de una presentación (Power Point u otro). Es muy aburrido ver cómo alguien te va leyendo las diapositivas, para eso, mándala por mail, ahorra tu tiempo y ahórraselo a los asistentes, nosotrso te recomendamos seguir la siguiente regla:

Si te acompañas de una presentación, esta debe ser un apoyo a lo que estás contando. Usar imágenes que reflejen conceptos clave es una buena idea, o aportar datos de apoyo a tu argumentación, pero no sometas a nadie a verte leer una presentación, es insoportable.

Hazlo Personal

Eres una persona única y lo que vas a contar interesa, en parte, porque lo cuentas tú. Pon ejemplos, has alguna auto revelación y explica cómo aplicas lo que estás contando. La comunicación no es una mera trasmisión de conocimiento sino el valor que le añadimos cada uno de nosotros. Que la gente asimile lo que cuentas tiene que ver en parte, con el hecho de que lo cuentes tú, ¡atrévete a llevarte al terreno personal!

Da un Buen Espectáculo

El tiempo es un restringido, cuando alguien acude a escucharte, está regalándote parte del bien más preciado que tenemos cada uno de nosotros: Nuestro Tiempo. Así que, haz que valga la pena.

Cuando hables en público atrévete a hacer un show que la gente quiera ver, juega con tu público, cambia el tono de voz, hazles sentir especiales y que están escuchando algo irrepetible. Parte del éxito está en el contenido, pero también influye cómo lo cuentas.

Utiliza los Medios Técnicos Disponibles

Hoy en día tenemos muchas tecnologías que nos ayudan a dar una buena charla: Utiliza música, vídeos con apoyo de YouTube, invita a participar de la ponencia a través de las principales redes sociales como Facebook y Twitter, deja un enlace para descargarse la presentación al finalizar tu intervención, etc.

Eso sí, si vas a usar estos medios de publicidad en línea, antes de empezar la ponencia asegúrate que todo funciona como debería. Poner un vídeo y que el ordenador que usas no sea capaz de reproducirlo o reproducir un audio y que no haya altavoces rompe el ritmo de la ponencia. Si no funciona bien la tecnología, mejor no la uses.

Cierra con Broche de Oro y Gánate un Aplauso

Termina tu intervención con una buena frase motivacional, con una reflexión o con una pregunta, pero hazlo de manera que acabes en todo lo alto.

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Es preciso que conozcas algunas técnicas de motivación para que tu plática sea constructiva para tu auditorio.

A continuación da las gracias y recibe el aplauso del público. Conocemos a muy buenos ponentes que no saben acabar su intervención y no la cierran. Además, cuando el final es un aplauso, tanto tú como tu público van a quedarse con un buen sabor de boca.

Gestiona Bien las Preguntas

Normalmente al terminar una intervención en público, se abre un turno de preguntas. Este es el momento de acabar tu charla a lo grande.

Escucha las preguntas (no te sientas atacado) y trata de responder aportando más información o profundizando en el tema. Ten en cuenta que muchas veces, parte del público utiliza este espacio para aportar su visión, sin realizar ninguna pregunta específica. No te esfuerces en encontrar preguntas donde no las hay y agradece la aportación y continua.

En otras ocasiones se desata debate entre el público (un síntoma de que has dado una buena ponencia). Si esto sucede, asume el papel de moderador.

Menos es Más Cuando Hablas en Público

A no ser que te paguen la charla por horas o seas Fidel Castro, ten claro que el tiempo es el bien más valioso que todos tenemos. Utiliza el tiempo que necesites, pero ten en cuenta que si consigues ser breve y concreto, darás más tiempo a los asistentes a que participen y que transmitirás mejor tus ideas clave.

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Cómo ser un Buen Líder:

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Cómo ser un Buen Líder:

  1. Motiva a tu Equipo de Trabajo

Desarrollar una actitud positiva en los empleados, es una tarea que conlleva un proceso gradual y claramente no es una tarea fácil, la desmotivación puede venir de manera instantánea y en sólo segundos irse abajo el trabajo de muchos meses.

Así que el líder sabe cuándo prestar atención a lo que la gente desea, aun cuando ellos mismos no lo sepan, sabe cómo identificar lo que necesitan las personas, un liderazgo efectivo jamás se conseguirá si no se logra una identificación e implicación con el equipo de trabajo.

Los integrantes del equipo, siempre buscarán sentirse realizados con el trabajo que hacen, percibir el cariño y el reconocimiento de sus compañeros y superiores; el buen líder, brinda la motivación necesaria para que su equipo de trabajo se comprometa con el proyecto, para lograr un desarrollo profesional y personal.

  1. Gestiona las Emociones de los Integrantes

El líder tiene que desarrollar un talento, o bien, un modo que facilite la integración y la colaboración en su equipo; esta cualidad tiene mucho que ver con lo que se llama actuar con “inteligencia emocional”.

Antes se llamaba “instinto”, teóricamente podríamos decir que es generar empatía; la gestión emocional prácticamente es identificar, usar, entender y manejar las emociones propias y las de los demás de una forma inteligente, procurando hacer sencillo lo complejo, procurando mantener el equilibrio y la armonía, promoviendo la generosidad y el agradecimiento.

La gestión de emociones, es sencillamente saber captar cómo se siente la gente (lo que desean o lo que necesitan) ayudar a cumplir en lo posible con sus necesidades y así hacer realidad las metas y objetivos.

  1. Guía y Enseña a sus Colaboradores

Enseñar a la gente cómo desarrollar una tarea, no siempre resulta ser tan fácil, pero la verdadera virtud es lograr desarrollar la capacidad entre las personas, para ello se tiene que tener paciencia, sensibilidad y conocimientos básicos, para indicar los procesos y técnicas.

El primer paso es bridar y facilitar las herramientas que necesiten para alcanzar el éxito y disfrutar su labor al mismo tiempo. Y a pesar de que para aprender es necesario equivocarse varias veces, se tendrá siempre el apoyo y seguimiento.

La comunicación juega un papel importante en este punto, para poder aprender a escuchar así cómo generar un espacio para expresar los miedos y las dudas; es aquí donde la empatía juega un papel fundamental para un buen líder, ya que debe de proyectar la suficiente confianza para facilitar la interacción con sus dirigidos.

  1. Cualidades de un líder, Confianza y Seguridad

Un líder siempre debe manejarse con una alta credibilidad, puesto que el personal tiene que ver en él sus valores personales cómo: honestidad, coherencia, compromiso, competencia, bondad y generosidad; el activo más grande, es que su comportamiento sea coherente con sus creencias, que sus palabras sean el reflejo de sus acciones.

El sentimiento de confianza, va unido al de seguridad en uno mismo y en los demás; un líder sabe transmitir bienestar, y en caso de contratiempos, la tranquilidad y confianza de que se encontrará una solución a cualquier conflicto.

Claramente, la confianza es la llave de toda relación; y a pesar de que vivimos en un entorno caótico y lleno de incertidumbres, precisamente es aquí donde un verdadero líder puede desarrollar su propia confianza y la de su equipo, mostrando valentía en las decisiones, propiciando la seguridad en sus seguidores y desarrollando la valentía en los demás.

  1. Visualiza el Futuro y Anticipa los Cambios

Un buen líder, tiene entre sus principales características la capacidad de visualizar el futuro y creer en dicha visión; saben adelantarse a las tendencias de las modas y anticipar los cambios; esta capacidad le da la oportunidad de tener claramente una idea de a dónde quieren llevar a su equipo u organización.

Esta cualidad va ligada a ser altamente proactivo, esto le ayuda a superar las limitaciones abriendo su mente a la creación e innovación; siempre suele apostar por el entusiasmo, por el atrevimiento sin miedo al fracaso, o al qué dirán; los buenos líderes inspiran a sus equipos con su visión de un mundo mejor, e infunden la confianza, el amor y la gratitud en sus relaciones de trabajo.

  1. Inspira a Asumir Riesgos y Superar Miedos

La soledad y el abandono, son los peores enemigos de la confianza en uno mismo y son algunas de las situaciones que pueden producir miedo a afrontar riesgos, inclusive la misma situación puede afectar de manera distinta a cada integrante; la inadecuada expectativa de las consecuencias puede conllevar al fracaso.

Lograr tener la cercanía adecuada con los colaboradores y enseñarles a afrontar sus temores por medio de reconocimiento y apoyo, o bien premios a la innovación y la valentía, generaran mejores resultados, además que el buen líder siempre comparte los éxitos y los fracasos para transformarlos en aprendizaje, experiencia y desarrollo.

  1. Pone el Ejemplo al Trabajar en Equipo

Un equipo, es un grupo de personas aliadas por un proyecto común y que comparte objetivos de desempeño comunes; habitualmente cada miembro está dotado de ciertas habilidades y conocimientos, que complementan sus trabajos juntos para alcanzar el objetivo que los une.

El líder es el primero en poner el ejemplo y debe saber trabajar en equipo, se mezcla con el grupo, interactúa e intercambia experiencias personales con ellos, fija niveles de esfuerzo, dedicación y estimula a los miembros en base a los resultados de su rendimiento.

Defiende al grupo contra los posibles ataques externos, manifiesta los intereses del grupo y actúa en nombre de éste.

Subordina el comportamiento individual al grupal, estimula una atmósfera agradable, propicia el buen humor, la creatividad y la cooperación, media en los conflictos y promueve al ajuste individual al grupo.

Suministra y obtiene información de cada uno de los miembros, muestra y facilita conocimientos de cualquier materia relacionada con el grupo; da reconocimiento y expresa aprobación o desaprobación de la conducta de los integrantes del grupo.

  1. Tiene Buen Sentido del Humor

 

El sentido del humor y la creación de un clima o ambiente agradable, deben ser una de las principales habilidades de un líder; la capacidad de reírse demuestra un elevado grado de inteligencia, conocimiento y control de uno mismo; es la manera más fácil de atraer, lograr la simpatía de otras personas y ser un buen emprendedor.

El humor es también una buena estrategia para reducir las tensiones, minimizar los problemas y aumentar la creatividad; la risa y el buen humor, contribuyen a mejorar la relación con nosotros mismos y la relación con los demás.

Por ello, el líder tiene que desarrollar un ambiente relajado que genere una atmósfera cálida y agradable; el clima laboral refleja el “tono emocional interno en las empresas” y de los empleados de la organización, con respecto a distintos factores: Cultura e integración organizacional, satisfacción laboral, motivación, nivel de productividad, etc.

Para ser un mejor líder hay que capacitarse constantemente y nunca dejar de aprender, nosotros tenemos cursos y talleres que te ayudaran en esa tarea, te invitamos a conocer nuestro calendario de actividades del mes, más info aquí…

 

Cómo llevar un control de gastos en la EMPRESA

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Cómo llevar un control de gastos en la EMPRESA

No existe entidad con éxito en el ámbito que se base en el mejoramiento del control de los recursos, es decir, el control de gastos en la empresa. Se trata de un punto que en la administración de viáticos como también en la gestión de ingesta de gasolina. Claro que el uso de la caja chica tiene también un papel que cumplir.

Se tratan de tres puntos para los gastos que suelen ser volátiles y pueden sufrir cualquier tipo de descontrol. Es decir, puede tratarse de alguna fuga tipo hormiga, la misma puede que se refleje de forma negativa en cada resultado general de un negocio.

No obstante, hay que tener cuidado al llevar dicho control ya que podría ser complicado reconocer entre todos los gastos en la empresa –fundamentales para la tarea organizativa– y aquellos que resultan redundantes o no sirvan.

Lo que hay que intentar hallar es la mejora en el manejo de los recursos teniendo el objetivo de optimizar toda oportunidad para la competencia y desarrollo de la empresa. Lo que se debe es prevenir que algún trabajador consiga desviar todos los fondos de manera errónea. No importa por diminuta que sea la cantidad, se debe evitar.

¿Cómo llevar el control de gastos entonces?

Se trata de un control que deberás añadirlo dentro de la política de gastos para empresas. La misma deberá ser conocida por toda la entidad y tener un sistema que pueda darle un seguimiento de cerca. Siguiendo estos pasos, tendrás el control:

Primero debes estudiar en qué se está gastando y cuál es el propósito de ello. Asimismo, ver en qué cantidad lo haces para que logres ver la discrepancia entre gastos justificados y aquellos que no lo son.

Estudia cada función que el empleado ejerce y de esa forma, poder asignar un presupuesto idóneo en sus tareas. Deberás hacer lo mismo con cada una de las zonas de tu empresa.

Hay que definir bien la política de gastos y que todo aquel que trabaje en tu empresa, la conozca. Tienen que tener claro que están autorizados a pagar, conocer el límite de todo gasto y su tipo de documento de comprobación.

Hay que añadir un control automático el cual tenga un registro de cada monto asignado. Asimismo, vigilar toda acción llevados al concepto en el que se está gastando, un monitoreo de establecimiento en el que se paga y todo comprobante para la validación de archivos.

Finalmente, utiliza toda capacidad de un instrumento tecnológico para crear el reporte necesario. El mismo te ayudará a darle seguimiento a cada gasto hecho y lograr modificarlo en el momento que se requiera.

De esa forma, el control de gastos en la empresa ya podrás llevarlo mucho mejor y gestionarla apropiadamente.

Qué hacer frente a malas decisiones EMPRESARIALES

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Qué hacer frente a malas decisiones EMPRESARIALES

Tal vez duela, pero cuando uno admite las malas decisiones empresariales, se evoluciona de cierta forma. Posiblemente has contratado a una persona que no debiste, o elegiste el trabajo que no se acopla bien contigo o tal vez, lanzaste una línea de productos el cual nadie desea adquirir. Por naturaleza, el hombre debe ser optimista y pretender mirar al éxito que está allí mismo, esperando.

Claro que con el pasar el tiempo los desafíos se van incrementando y es posible que empecemos a dudar de nosotros mismos. Sin embargo, pese de que puede ser agotador, el admitir las malas decisiones empresariales puede mejorar tu espacio.

Reconocer las malas decisiones empresariales

Reconocerlo

Las personas suelen ser susceptibles a toda mentira en cuanto al precio que no puede recuperarse. Esto logra condicionar el escenario y, finalmente, acabar con algo donde ya se invirtió tiempo, mucho capital y dedicación. A raíz de ello, muchas personas conservan sus relaciones de forma poco amigable. Por ende, es bueno ir aceptando la pérdida en el ahora, en vez de ir llevándola hasta que acabe por perjudicar otros recursos.

Darse cuenta de la respuesta

Tal vez se contrató a la persona menos apta para el puesto. Pero, si tiene la personalidad idónea y busca aprender, tal vez sea la mejor decisión. Asimismo, si un trabajador entra a la empresa y no cumple con las expectativas, en solo un mes ya debería estar tomando la decisión de no seguir perdiendo tiempo y colocar otra opción. De igual manera, es fundamental poseer la visión idónea de cómo solucionar la mala decisión empresarial.

Busca compartir el conocimiento

Posiblemente se trate de lo más complicado porque pide pelear constantemente con el orgullo. Toda reacción en este sentido es normal y lo que hay que tratar de hacer es ir deshaciéndose de las decisiones incorrectas. Existe un claro poder al momento de afrontar toda responsabilidad. Por eso, admitir la falla y compartirla da la posibilidad de recibir respeto por parte de los demás.