6 Pasos para Cambiar las Creencias LIMITANTES

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6 Pasos para Cambiar las Creencias LIMITANTES

Las creencias limitantes son una de las grandes barreras que impiden la consecución de grandes metas. Una creencia influye y se extiende en diversas áreas de tu vida y, además, define tu forma de ser: personalidad y comportamiento.

Y esas creencias pueden ser positivas o negativas. Pueden potenciar tu vida y ampliar tus posibilidades o puede hacer que no consigas nada o lo que es peor, que ni si quiera lo intentes.

Estos son los pasos que puedes dar:

1-Escribe tus creencias

Observa los resultados que estas teniendo en tu vida y que no te gustan. ¿A qué se deben? ¿Existe alguna creencia que esté influenciando en un comportamiento que lleve al resultado negativo? ¿Qué suposiciones y creencias tienes que impiden desarrollar tu potencial?

2-Hazte consciente de que son creencias y no realidades

Este es un paso complicado porque puede que pienses que esas creencias negativas son reales.

Reflexiona sobre esas creencias. ¿Cómo sabes que son ciertas? ¿Tienes pruebas?

¿No consigues un buen trabajo porque no vales o no lo consigues porque crees que no vales? ¿No hablas con quien te gusta porque no eres atractivo/a o no hablas con quien te gusta porque crees que no eres atractivo?

3-Asocia las creencias limitantes a algo negativo

Piensa en esas creencias y asócialas a algo que te desagrade, que asocies a algo muy negativo, incluso al dolor.

Por ejemplo piensa en creer que no vales a conseguir un trabajo pésimo en el que eres explotado.

4-Para cada creencia, construye una nueva creencia

  • -Si estoy comprometido lo puedo conseguir.
  • -Todo ocurre por una razón.
  • -El pasado no me limita, me hace crecer.
  • -La vida es un regalo a ser disfrutado.
  • -Lo que realmente importa es lo que yo pienso de mí, no otros.

5-Asocia a algo positivo las nuevas creencias

Ahora, toma las tres creencias que creas que más te limitan y asócialas a algo positivo.

 

 

 

Por ejemplo: creer que si lo intentas y fallas, los demás te admirarán, asocialo a una emoción positiva o a intentarlo y lograrlo.

6-Actúa

Este paso te puede parecer radical o te provocará ansiedad pero es el que mejor funciona.

Aunque aún no tengas estas creencias, puedes actuar como si (ejemplos):

  • Eres atractivo.
  • Vales mucho.
  • Eres agradable y simpático.
  • Eres inteligente.

Fracasar solo te permite avanzar y aprender de los errores.

Si actúas de una forma que no has actuado antes, observarás nuevos resultados y esos resultados contribuirán a la construcción de nuevas creencias.

Por ejemplo, hablar en público contribuirá a crear la creencia de que eres atrevido, lo cual permitirá a su vez otros comportamientos atrevidos que guiarán a otros resultados positivos.

Salir de tu Zona de Confort en 7 PASOS

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Salir de tu Zona de Confort en 7 PASOS

La zona de confort es una situación en la que no necesitas esforzarte, motivación, aprender o arriesgarte para seguir viviendo “cómodamente”. A veces  ese estado puede ser cómodo y te permite estar relajado y viviendo bien. Eso sí, sin avanzar o crecer. Otras veces, no se podría llamar de “confort” porque es realmente incómoda.

Por tanto, desde la Psicología se pueden ver una polaridad entre las personas que se encuentran dentro de esta zona de comodidad. Estos son los dos extremos:

1-El extremo menos negativo, en el cual estas cómodo, aunque no estas creciendo ni usando todo tu potencial.

2-El extremo más negativo, en el que tu situación es realmente negativa pero no cambias por seguridad y miedo a lo desconocido. En este caso, en realidad es una “zona de incomodidad” y estaría mal llamarla “de confort”.

Si lo que quieres es una vida mejor, más emocionante o más interesante, en ambos casos necesitarías un cambio, siendo mucho más urgente el segundo caso. En cualquier caso, no tendrás posibilidad de crecer, de vivir una mejor calidad de vida o de optar a vivir mejores experiencias.

Los 7 pasos para salir de tu zona de confort

  1. Saber si estas en la zona cómoda

Hazte estas preguntas:

  • ¿Me arriesgo a estar expuesto, vulnerable y ser criticado o me quedo en lo seguro para mantener mi autoestima?
  • ¿Busco nuevos desafíos o intento mantener mi vida sin ellos?
  • ¿Hago lo que los demás hacen o intento encontrar nuevos enfoques o desafíos?
  • ¿Prefiero estar pasándolo mal aunque sin riesgo o arriesgarme a encontrar algo mejor?
  • ¿Voy a por lo que quiero o me conformo con lo que tengo?
  • ¿Me centro en lo que me gustaría conseguir y vivir o me conformo con lo que los demás intentan?

Si tus respuestas a estas preguntas son las segundas partes de estas preguntas, estas en la zona de confort. ¡Se sinceró/a, es mejor para ti!

  1. Comienza a hacer pequeñas cosas de forma diferente

Un pequeño cambio te puede crear la incomodidad que te supone salir de la zona de comodidad. Solo pruébalos:

  • Buscar nuevas rutas para ir a estudiar o al trabajo.
  • Cambiar tus horarios.
  • Comer comida nueva.
  • Conocer o salir con gente nueva.
  • Participar en clase o participar en reuniones de trabajo.
  1. Busca un área o actividad de tu vida que te suponga un cambio desafiante

Realizando el paso anterior ya te estarás acostumbrando a sentir incomodidad, a la incertidumbre y a los pequeños desafíos.

Ahora, puedes proponerte un mayor desafío que suponga un gran cambio en tu vida y que te suponga un desafío como:

  • Aprender algo o haz cosas nuevas: nadar, bucear, hablar en público, viajar, bailar, saltar en paracaídas…
  • Cambiar de trabajo o arriesgarte a ir al extranjero a buscar uno mejor. En estos casos, hazlo con cabeza, es decir, ahorra para tener un colchón durante unos meses.
  • Cambia relaciones destructivas o encuentra nuevos amigos.

Recuerda que en estos cambios estarás incómodo o sentirás incertidumbre, aunque merecerá la pena.

  1. Llega al techo

Intenta llegar al techo de lo que te hayas propuesto, intenta mejorar y empujarte más.

Por ejemplo, si te has propuesto superar tu pánico escénico y eres capaz de hacerlo en frente de 10 personas, intenta hacerlo con 40, luego con 100, luego con 500, luego con 1000.

  1. Vuelve a tu zona de confort

Seguro que has escuchado las noticias de deportistas, cantantes o actores que se retiran jóvenes y se dedican a otras cosas. Algunos comentan que no se sienten motivados y que quieren encontrar nuevos desafíos en sus vidas.

Cuando sientes que has llegado al techo, busca otro desafío o vuelve a la zona cómoda durante un tiempo para buscar un nuevo desafío.

  1. Sal de nuevo y diversifica

Cuando te encuentres de nuevo en la comodidad, sal de nuevo. Es decir, vuelve al punto 1 o directamente al 3.

Por otra parte, es bueno que diversifiques y no te “presiones a ti mismo” en una sola dirección. Si has comenzado a hablar en público y tras 12 meses te sientes cómodo haciéndolo, busca nuevos desafíos como viajar, bailar o aprender un idioma.

Como puedes ver es un ciclo: saltas de la zona confortable o de peligro/cambio desafiante e incomodidad>llegar al techo>vuelta a la zona confortable>salir de nuevo.

  1. Adopta el hábito

Trabaja este hábito y conviértelo en parte de tu forma de vida y personalidad. Evita volver a acomodarte y tener que tocar fondo para motivarte de nuevo.