Cómo erradicar la necesidad de aprobación en cinco PASOS

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Las personas que actúan así de forma extrema se podrían preguntar: ¿cómo agradar a los demás?

Querer ser el típico “niño/a bueno/a” tiene consecuencias ciertamente negativas. Cuando buscas ser aprobado por todo el mundo ocurren varias cosas:

  • Puede que no siempre seas sincero.
  • Por tanto, estas siendo deshonesto.
  • Te puedes comportar de forma pasivo-agresiva.
  • Te sentirás mal contigo mismo.
  • Tus problemas no se resuelven porque evitas discusiones.
  • Harás cosas que no quieres; no sabes decir “no”.
  • Pueden abusar de ti; no defiendes tus derechos.
  • Estarás poniéndote obstáculos a ti mismo.

Pasos para superar la necesidad de aprobación

1-Cambia de paradigma (forma de ver tu mundo)

Ahora piensas que para ser feliz y para ser aceptado tienes que agradar y ser aprobado por los demás. Crees que siendo “el típico bueno” evitarás problemas y tendrás una vida sencilla y sin amarguras.

Tienes los comportamientos típicos del “niño o niña bueno/a”. Sin embargo, eso solo lleva al malestar y a la infelicidad.

Para cambiar esa tendencia, tendrás que ver el mundo de otra forma en la que:

  • Tu felicidad depende de ti, no de si los demás te aprueban o no.
  • Es necesario cubrir tus necesidades para ser feliz.
  • Para ser feliz tienes que defender tus derechos.

2-Comienza a anteponer tus necesidades

Anteponer tus necesidades no es ser egoísta. Eso también sería pensar en blanco y negro. Ser egoísta es tener todas las necesidades propias cubiertas y aún así no estar dispuesto a aportar o ayudar a los demás. O no colaborar con los demás y querer siempre que los demás te aporten a ti.

Es natural en el ser humano querer cubrir las necesidades personales, porque en caso contrario estas yendo en contra de tu propia supervivencia.  Si no lo haces te sentirás mal, culparás a los demás o mostrarás comportamientos pasivo-agresivos.

3-Comienza a aceptarte cómo eres

Algo típico en los “niños buenos” es que no se aceptan a si mismos, creen que existe algo malo en ellos. Esto proviene fundamentalmente de la infancia, de las experiencias pasadas, de la crianza y de las relaciones con los demás.

Para sentirte bien es necesario que te aceptes. Es más, para tener una buena relación con los demás te tienes que aceptar.

Por otra parte, aceptarte no quiere decir que no quieras cambiar o mejorar. Se trata de aceptarte a ti mismo, aunque estar dispuesto a mejorar lo que quieres.

4-¡Deja de buscar aprobación!

Si has cambiado tu visión del mundo, antepones tus necesidades y te aceptas, es más probable que ya no busques tanto la aprobación. Presta atención la próxima vez que te relaciones con alguien. ¿Estás buscando que esa persona te apruebe? ¿Buscas gustar a la otra persona a toda costa? Ten cuidado con los comportamientos inconscientes de búsqueda de aprobación, son muy frecuentes.

5-Establece límites

Tú eres una persona con una historia, derechos, personalidad, metas y una vida. Por tanto, tú no eres la mitad de otra persona. Eres una persona única que establece cómo quiere que sea su vida.

No intentes fusionarte con los demás, ya sea tu pareja, familia o amigos. Si estas en desacuerdo con otra persona, es normal y puedes mostrar ese desacuerdo asertivamente porque son distintos.

Para ser feliz es necesario que tengas tus metas y tu vida individual, de forma que si los demás no están esa parte de tu vida siga estando ahí.

Por otra parte, ser consciente de tus valores permitirá saber cuáles son tus límites y cuándo estas actuando con integridad.

6 Pasos para Cambiar las Creencias LIMITANTES

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6 Pasos para Cambiar las Creencias LIMITANTES

Las creencias limitantes son una de las grandes barreras que impiden la consecución de grandes metas. Una creencia influye y se extiende en diversas áreas de tu vida y, además, define tu forma de ser: personalidad y comportamiento.

Y esas creencias pueden ser positivas o negativas. Pueden potenciar tu vida y ampliar tus posibilidades o puede hacer que no consigas nada o lo que es peor, que ni si quiera lo intentes.

Estos son los pasos que puedes dar:

1-Escribe tus creencias

Observa los resultados que estas teniendo en tu vida y que no te gustan. ¿A qué se deben? ¿Existe alguna creencia que esté influenciando en un comportamiento que lleve al resultado negativo? ¿Qué suposiciones y creencias tienes que impiden desarrollar tu potencial?

2-Hazte consciente de que son creencias y no realidades

Este es un paso complicado porque puede que pienses que esas creencias negativas son reales.

Reflexiona sobre esas creencias. ¿Cómo sabes que son ciertas? ¿Tienes pruebas?

¿No consigues un buen trabajo porque no vales o no lo consigues porque crees que no vales? ¿No hablas con quien te gusta porque no eres atractivo/a o no hablas con quien te gusta porque crees que no eres atractivo?

3-Asocia las creencias limitantes a algo negativo

Piensa en esas creencias y asócialas a algo que te desagrade, que asocies a algo muy negativo, incluso al dolor.

Por ejemplo piensa en creer que no vales a conseguir un trabajo pésimo en el que eres explotado.

4-Para cada creencia, construye una nueva creencia

  • -Si estoy comprometido lo puedo conseguir.
  • -Todo ocurre por una razón.
  • -El pasado no me limita, me hace crecer.
  • -La vida es un regalo a ser disfrutado.
  • -Lo que realmente importa es lo que yo pienso de mí, no otros.

5-Asocia a algo positivo las nuevas creencias

Ahora, toma las tres creencias que creas que más te limitan y asócialas a algo positivo.

 

 

 

Por ejemplo: creer que si lo intentas y fallas, los demás te admirarán, asocialo a una emoción positiva o a intentarlo y lograrlo.

6-Actúa

Este paso te puede parecer radical o te provocará ansiedad pero es el que mejor funciona.

Aunque aún no tengas estas creencias, puedes actuar como si (ejemplos):

  • Eres atractivo.
  • Vales mucho.
  • Eres agradable y simpático.
  • Eres inteligente.

Fracasar solo te permite avanzar y aprender de los errores.

Si actúas de una forma que no has actuado antes, observarás nuevos resultados y esos resultados contribuirán a la construcción de nuevas creencias.

Por ejemplo, hablar en público contribuirá a crear la creencia de que eres atrevido, lo cual permitirá a su vez otros comportamientos atrevidos que guiarán a otros resultados positivos.