Cómo ser un Buen Líder:

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Cómo ser un Buen Líder:

  1. Motiva a tu Equipo de Trabajo

Desarrollar una actitud positiva en los empleados, es una tarea que conlleva un proceso gradual y claramente no es una tarea fácil, la desmotivación puede venir de manera instantánea y en sólo segundos irse abajo el trabajo de muchos meses.

Así que el líder sabe cuándo prestar atención a lo que la gente desea, aun cuando ellos mismos no lo sepan, sabe cómo identificar lo que necesitan las personas, un liderazgo efectivo jamás se conseguirá si no se logra una identificación e implicación con el equipo de trabajo.

Los integrantes del equipo, siempre buscarán sentirse realizados con el trabajo que hacen, percibir el cariño y el reconocimiento de sus compañeros y superiores; el buen líder, brinda la motivación necesaria para que su equipo de trabajo se comprometa con el proyecto, para lograr un desarrollo profesional y personal.

  1. Gestiona las Emociones de los Integrantes

El líder tiene que desarrollar un talento, o bien, un modo que facilite la integración y la colaboración en su equipo; esta cualidad tiene mucho que ver con lo que se llama actuar con “inteligencia emocional”.

Antes se llamaba “instinto”, teóricamente podríamos decir que es generar empatía; la gestión emocional prácticamente es identificar, usar, entender y manejar las emociones propias y las de los demás de una forma inteligente, procurando hacer sencillo lo complejo, procurando mantener el equilibrio y la armonía, promoviendo la generosidad y el agradecimiento.

La gestión de emociones, es sencillamente saber captar cómo se siente la gente (lo que desean o lo que necesitan) ayudar a cumplir en lo posible con sus necesidades y así hacer realidad las metas y objetivos.

  1. Guía y Enseña a sus Colaboradores

Enseñar a la gente cómo desarrollar una tarea, no siempre resulta ser tan fácil, pero la verdadera virtud es lograr desarrollar la capacidad entre las personas, para ello se tiene que tener paciencia, sensibilidad y conocimientos básicos, para indicar los procesos y técnicas.

El primer paso es bridar y facilitar las herramientas que necesiten para alcanzar el éxito y disfrutar su labor al mismo tiempo. Y a pesar de que para aprender es necesario equivocarse varias veces, se tendrá siempre el apoyo y seguimiento.

La comunicación juega un papel importante en este punto, para poder aprender a escuchar así cómo generar un espacio para expresar los miedos y las dudas; es aquí donde la empatía juega un papel fundamental para un buen líder, ya que debe de proyectar la suficiente confianza para facilitar la interacción con sus dirigidos.

  1. Cualidades de un líder, Confianza y Seguridad

Un líder siempre debe manejarse con una alta credibilidad, puesto que el personal tiene que ver en él sus valores personales cómo: honestidad, coherencia, compromiso, competencia, bondad y generosidad; el activo más grande, es que su comportamiento sea coherente con sus creencias, que sus palabras sean el reflejo de sus acciones.

El sentimiento de confianza, va unido al de seguridad en uno mismo y en los demás; un líder sabe transmitir bienestar, y en caso de contratiempos, la tranquilidad y confianza de que se encontrará una solución a cualquier conflicto.

Claramente, la confianza es la llave de toda relación; y a pesar de que vivimos en un entorno caótico y lleno de incertidumbres, precisamente es aquí donde un verdadero líder puede desarrollar su propia confianza y la de su equipo, mostrando valentía en las decisiones, propiciando la seguridad en sus seguidores y desarrollando la valentía en los demás.

  1. Visualiza el Futuro y Anticipa los Cambios

Un buen líder, tiene entre sus principales características la capacidad de visualizar el futuro y creer en dicha visión; saben adelantarse a las tendencias de las modas y anticipar los cambios; esta capacidad le da la oportunidad de tener claramente una idea de a dónde quieren llevar a su equipo u organización.

Esta cualidad va ligada a ser altamente proactivo, esto le ayuda a superar las limitaciones abriendo su mente a la creación e innovación; siempre suele apostar por el entusiasmo, por el atrevimiento sin miedo al fracaso, o al qué dirán; los buenos líderes inspiran a sus equipos con su visión de un mundo mejor, e infunden la confianza, el amor y la gratitud en sus relaciones de trabajo.

  1. Inspira a Asumir Riesgos y Superar Miedos

La soledad y el abandono, son los peores enemigos de la confianza en uno mismo y son algunas de las situaciones que pueden producir miedo a afrontar riesgos, inclusive la misma situación puede afectar de manera distinta a cada integrante; la inadecuada expectativa de las consecuencias puede conllevar al fracaso.

Lograr tener la cercanía adecuada con los colaboradores y enseñarles a afrontar sus temores por medio de reconocimiento y apoyo, o bien premios a la innovación y la valentía, generaran mejores resultados, además que el buen líder siempre comparte los éxitos y los fracasos para transformarlos en aprendizaje, experiencia y desarrollo.

  1. Pone el Ejemplo al Trabajar en Equipo

Un equipo, es un grupo de personas aliadas por un proyecto común y que comparte objetivos de desempeño comunes; habitualmente cada miembro está dotado de ciertas habilidades y conocimientos, que complementan sus trabajos juntos para alcanzar el objetivo que los une.

El líder es el primero en poner el ejemplo y debe saber trabajar en equipo, se mezcla con el grupo, interactúa e intercambia experiencias personales con ellos, fija niveles de esfuerzo, dedicación y estimula a los miembros en base a los resultados de su rendimiento.

Defiende al grupo contra los posibles ataques externos, manifiesta los intereses del grupo y actúa en nombre de éste.

Subordina el comportamiento individual al grupal, estimula una atmósfera agradable, propicia el buen humor, la creatividad y la cooperación, media en los conflictos y promueve al ajuste individual al grupo.

Suministra y obtiene información de cada uno de los miembros, muestra y facilita conocimientos de cualquier materia relacionada con el grupo; da reconocimiento y expresa aprobación o desaprobación de la conducta de los integrantes del grupo.

  1. Tiene Buen Sentido del Humor

 

El sentido del humor y la creación de un clima o ambiente agradable, deben ser una de las principales habilidades de un líder; la capacidad de reírse demuestra un elevado grado de inteligencia, conocimiento y control de uno mismo; es la manera más fácil de atraer, lograr la simpatía de otras personas y ser un buen emprendedor.

El humor es también una buena estrategia para reducir las tensiones, minimizar los problemas y aumentar la creatividad; la risa y el buen humor, contribuyen a mejorar la relación con nosotros mismos y la relación con los demás.

Por ello, el líder tiene que desarrollar un ambiente relajado que genere una atmósfera cálida y agradable; el clima laboral refleja el “tono emocional interno en las empresas” y de los empleados de la organización, con respecto a distintos factores: Cultura e integración organizacional, satisfacción laboral, motivación, nivel de productividad, etc.

Para ser un mejor líder hay que capacitarse constantemente y nunca dejar de aprender, nosotros tenemos cursos y talleres que te ayudaran en esa tarea, te invitamos a conocer nuestro calendario de actividades del mes, más info aquí…

 

¿Cómo dominar las emociones negativas en el TRABAJO?

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¿Cómo dominar las emociones negativas en el TRABAJO?

Controlar el enojo o la frustración puede ser todo un reto que no todos logran controlar.

Los seres humanos somos bastante emocionales, sin embargo, cada quien gestiona sus emociones a su manera. Hay unos que tienen un gran poder para controlarlas, como también otros que se dejan llevar por ellas en su totalidad.

En el trabajo, la gestión de las emociones es muy importante para ejecutar tareas limpias y productivas. Si dejamos que alguna emoción nos domine, tendremos problemas para concentrarnos, y en el peor de los casos podemos bloquearnos por completo.

Es normal experimentar momentos de enojo y frustración en el trabajo, y, por si fuera poco, tenemos que tragarnos todo la mayoría del tiempo. Desafortunadamente, no siempre existe esa libertad para hablar sobre lo que nos incomoda en nuestro entorno laboral.

Si no queremos que las emociones nos sobrepasen en el trabajo, debemos comenzar a controlarlas. Por eso te traemos una lista de consejos que te ayudarán a tener una vida laboral más sana y calmada. ¡Toma nota!

  1. Identifica las emociones que tienes ante ciertos estímulos

El cuerpo humano puede reflejar las emociones de muchas maneras, depende de ti identificar a tiempo cuando determinadas emociones comiencen a surgir. Conocer nuestras reacciones nos pueden salvar de un momento de arrebato con nuestro superior o compañeros de trabajo.

Las manifestaciones más comunes son sudoración, enrojecimiento, palpitaciones rápidas, manos temblorosas, dolor de cabeza, rostro tenso, entre otras.

  1. Encuentra el detonante

La manera más eficaz de poder gestionar las emociones es identificar qué es lo que nos hace reaccionar. A veces, sin darnos cuenta acumulamos cosas y con el más mínimo estímulo podemos reaccionar negativamente.

Por lo general reaccionamos mal por problemas en casa, no dormir bien o por alguna preocupación. Así que cuando comiences a sentir alguno de estos síntomas, es hora de que comiences a pensar con la cabeza fría.

Las malas reacciones no se deben excusar por problemas que tengas fuera del trabajo. Recuerda que no todo el mundo tiene la culpa de lo que te pase.

  1. Haz ejercicios de respiración

Los ejercicios de respiración son muy beneficiosos para relajarse en momentos de estrés y tensión, controlan el sistema nervioso y te ayudan a pensar de manera más objetiva. Mentalízate a practicarlos todos los días, antes y después de la jornada laboral. No esperes a sentirte estresado para hacerlo.

Lo único que necesitas para estos ejercicios son unos pulmones sanos y aproximadamente 10 minutos. Pon una mano en el pecho y la otra en el abdomen, inhala profundamente por la nariz y asegúrate de que el diafragma se infle para que se ensanchen los pulmones.

Haz entre 6 y 10 respiraciones lentas por minuto.

  1. Sé proactivo

Enfrascarte en las emociones negativas sólo seguirá atrayendo cosas negativas. Cuando estés experimentando un momento de estrés en el trabajo es importante que lo enfrentes.

Tal vez te hayan asignado alguna tarea que no estás seguro de poder realizar, o tuviste un roce con algún compañero de trabajo. Sea lo que sea, no te lo guardes. Cuando no sepas hacer algo, sé honesto. Y cuando tengas diferencias con alguien, háblalo y pide disculpas si es necesario.

Es mejor hacer algo para cambiar las cosas, que quedarse con una emoción negativa todo el día.

  1. Ten amigos en el trabajo

Las personas somos sociables por naturaleza, así que no te cohíbas en tener un grupo de amigos con quien puedas conversar en el trabajo, e incluso compartir fuera de la jornada laboral.

Además, la ventaja de tener amigos en el trabajo es que puedes buscarlos para desahogarte en momentos de estrés y de tensión, o para pedirles algún consejo respecto a la situación que estás atravesando.

Lo mejor que puedes hacer en el trabajo es mantenerte alejado de las situaciones conflictivas, realizar las tareas prioritarias a tiempo, ser honesto cuando no sepas hacer algo y tener pequeños descansos para tomar aire y relajarte.

Es importante tener mucho cuidado con el estrés y las preocupaciones, ya que pueden reflejarse en nuestra salud de manera negativa. Haz ejercicio, come bien, practica yoga o medita, sólo así podrás drenar toda esa energía que se acumula del trabajo y de la vida diaria.

 

 

5 lecciones de Martin Luther King para ser un LÍDER

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5 lecciones de Martin Luther King para ser un LÍDER

Martin Luther King Jr, creador del discurso ‘Yo tengo un sueño’, era un líder que podría inspirar a través de una fuerte oratoria y su capacidad de “ensuciarse las manos”.

1) Sé un transformador, no solo un líder de tareas

Hay líderes que hacen son buenos directores de proyectos y que aman tener el control sobre sus equipos de trabajo (Autoritarios). Hay otro tipo de líderes que ven el panorama completo y que creen en el desarrollo integral del equipo y sus miembros (Evolucionarios). Un tercer grupo incluye a aquellos dirigentes que prefieren delegar todo el trabajo a su equipo y no ser responsables (Lideres de Fondo).

Martin Luther King Jr. era un líder transformacional ya que se atrevió a cuestionar el status quo y a aventurarse en terrenos desconocidos en nombre de lo que el consideraba correcto.

2) Sé un visionario que crea en su propia visión

En un momento donde Rosa Parks fue castigada por sentarse en lugares designados para blancos en un autobús, King se atrevió a soñar con un mundo diferente donde el color de la piel no fuera motivo de segregación.

Seguramente se enfrentó con un centenar de críticos que le dijeron que esta visión utópica era imposible. La habilidad del doctor King de soñar y seguir ese sueño demuestra que los mejores líderes de la historia son a su vez, los mejores visionarios.

Si King no hubiera desea igualdad de derechos civiles no existiríamos en una sociedad donde el racismo es mal visto; si Steve Jobs no se hubiera atrevido a “pensar diferente” no tendríamos aparatos revolucionarios como el iPad.

Un buen líder tiene una buena visión a futuro y si no, empuja a sus compañeros a crearla.

3) Inspírate e inspira a ir hacia nuevas direcciones

Una famosa cita de Martin Luther King reza “Si no puedes volar, entonces corre. Si no puedes correr, entonces camina. Si no puedes caminar, gatea, pero hagas lo que hagas, no te detengas”.

Para poder seguir adelante sin importar la situación es necesario tener una fuente de inspiración que te de esa fuerza extra para no detenerte y que haga que otros te sigan.

Un líder inspiracional es aquel que puede pedirle a su equipo que se vaya al infierno y de hecho, lograr que se sientan emocionados con el viaje, dice Priya Ramesh.

La inspiración es el combustible que hace que el trabajo salga día con día y que motiva y energiza los equipos de trabajo para dar lo mejor de si mismo.

4) Sé un comunicador efectivo para crear un movimiento

Hasta el día de hoy, cualquiera que escuche el discurso “I Have a Dream” de King sentirá una gran inspiración para dejar de quejarse y hacer algo para transformar al mundo. Ese es el poder de la comunicación efectiva.

Aunque no todos tenemos el genio que llevó a King a dar ese discurso frente al Monumento de Washington en 1963, podemos trabajar en los mensajes que proyectamos al resto del mundo.

Hay supervisores que tienen miles de reconocimientos académicos pero que nunca logran inspirar a su equipo para lograr mejores resultados, pero también existen aquellos que son capaces de lograr que sus colaboradores den algo extra en sus esfuerzos diarios.

Las habilidades oratorias de King son parte fundamental de lo que lo convirtió en el gran líder de la lucha por la igualdad de derechos civiles. Como profesionista, puedes aprender a ser un comunicador persuasivo que provoque emoción en los proyectos que hay en puerta para tu equipo, pese a que a primera vista se vean sombríos.

5) Ser coherente con lo que se dice y se hace

Una vez, Martin Luther King cruzó seis millones de millas para dar más de 2,500 discursos a través de la Unión Americana. Toda tu visión, inspiración y herramientas no sirven si no eres capaz de dar lo mismo que les pides a tus subalternos.

Las grandes ideas, grandes innovaciones, grandes campañas y grandes sacrificios dependen de una gran ejecución. Cuando un líder es capaz de “ensuciarse las manos” con el trabajo duro que le pide al resto de su equipo, reafirma su posición de poder y servicio. Esto es el mejor generador de respeto del mundo.