Técnicas de Autocontrol Emocional que debes CONOCER

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Técnicas de Autocontrol Emocional que debes CONOCER

El autocontrol es vital para conseguir objetivos, tener relaciones personales sanas y en general ser felices. Las personas que tienen un buen autocontrol tienden a ser más populares y más exitosas en varias áreas de la vida.

Sin embargo, aquellas con bajo autocontrol están en riesgo de comer en exceso, caer en adicciones o mostrar bajo rendimiento. Desafortunadamente, como todos sabemos, el autocontrol a veces falla y parte del problema es que sobreestimamos nuestra habilidad para resistir la tentación. La buena noticia es que puedes aprender a controlar tus emociones, es como si trabajaras un músculo. Solo necesitas hacer el tipo correcto de ejercicios mentales.

El autocontrol es la capacidad de regular las emociones, los pensamientos y el comportamiento frente a las tentaciones e impulsos. Como función ejecutiva, es un proceso cognitivo que es necesario para regular el comportamiento y alcanzar objetivos específicos.

  1. Reconoce cuando tienes poca energía

La investigación ha demostrado que el autocontrol es un recurso ilimitado. Ejercitarlo tiene claros efectos psicológicos y fisiológicos, como menores niveles de glucosa.

A cualquier hora tenemos un “límite” de autocontrol. Cuando te has estado autocontrolando, habrás gastado energía y tendrás más posibilidades de caer en la tentación. Los psicólogos llaman a esto el “agotamiento del ego“. Reconoce cuando tus niveles de autocontrol son bajos y asegúrate de evitar la tentación durante esos momentos. El primer paso para tener un gran autocontrol es conocer cuando te sientes con menos energía.

  1. Establece un compromiso

Toma una decisión antes de tentar la tentación. Comprometerte a conseguir objetivos difíciles puede dirigirte a conseguir un gran rendimiento.  Es difícil comprometerse porque normalmente nos gusta dejar nuestras opciones abiertas. Pero si eres duro contigo mismo, seguro que no te arrepentirás.

  1. Usa recompensas

Las recompensas pueden funcionar para fortalecer el autocontrol.

  1. Usa castigos

No solo nos deberíamos prometer una recompensa por el buen comportamiento, sino también un castigo por el malo. Los castigos deben ser algo que realmente nos moleste. Si has roto tu compromiso de fumar y te gusta salir por la tarde a pasear, te podrías poner el castigo de no salir durante una semana.

  1. Combate el inconsciente

Parte de la razón por la que caemos fácilmente en la tentación es que nuestro inconsciente siempre está preparado para socavar nuestras mejores intenciones Trata de mantenerte fuera de las tentaciones -físicas y mentales- y mantente cerca de las cosas que promueven tus metas.

  1. Ajusta las expectativas

Incluso si no es de forma natural, trata de ser optimista sobre tu habilidad para evitar las tentaciones. Permítete sobrestimar tu habilidad para conseguir tu objetivo, hasta el límite en que no caiga en la fantasía y no dejes de aplicar otras técnicas de autocontrol.

  1. Ajusta tus valores

Al igual que puedes tratar de pensar de forma más optimista, también puedes cambiar como valoras los objetivos y tentaciones.

Cuando valoras más tus objetivos, te orientarás automáticamente a ellos. De la misma forma, devaluar las tentaciones te ayudará a evitarlas de forma automática.

  1. Usa tus emociones

Las emociones a menudo controlan a la razón, por tanto usa tus emociones para incrementar el autocontrol. Puedes incrementar la motivación hacia tu objetivo de la misma manera; pensar sobre los aspectos emocionales positivos de conseguirlo; la excitación, bienestar, orgullo…

  1. Usa autoafirmaciones

A veces ejercitar el autocontrol significa evitar un mal hábito. Un modo de hacerlo es usando auto-afirmaciones; reafirmar los valores centrales en los que crees; podrían ser familia, trabajo, lealtad…siempre y cuando sea un valor central tuyo.

  1. Piensa en abstracto

Parte de la razón de porque las auto-afirmaciones funcionan, es que nos hacen pensar en abstracto y se ha demostrado que el pensamiento abstracto mejora el autocontrol.

Somos más capaces de pensar en abstracto si pensamos sobre los motivos de hacer algo, en lugar de únicamente pensar en cómo lo hacemos.