Salir de tu Zona de Confort en 7 PASOS

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Salir de tu Zona de Confort en 7 PASOS

La zona de confort es una situación en la que no necesitas esforzarte, motivación, aprender o arriesgarte para seguir viviendo “cómodamente”. A veces  ese estado puede ser cómodo y te permite estar relajado y viviendo bien. Eso sí, sin avanzar o crecer. Otras veces, no se podría llamar de “confort” porque es realmente incómoda.

Por tanto, desde la Psicología se pueden ver una polaridad entre las personas que se encuentran dentro de esta zona de comodidad. Estos son los dos extremos:

1-El extremo menos negativo, en el cual estas cómodo, aunque no estas creciendo ni usando todo tu potencial.

2-El extremo más negativo, en el que tu situación es realmente negativa pero no cambias por seguridad y miedo a lo desconocido. En este caso, en realidad es una “zona de incomodidad” y estaría mal llamarla “de confort”.

Si lo que quieres es una vida mejor, más emocionante o más interesante, en ambos casos necesitarías un cambio, siendo mucho más urgente el segundo caso. En cualquier caso, no tendrás posibilidad de crecer, de vivir una mejor calidad de vida o de optar a vivir mejores experiencias.

Los 7 pasos para salir de tu zona de confort

  1. Saber si estas en la zona cómoda

Hazte estas preguntas:

  • ¿Me arriesgo a estar expuesto, vulnerable y ser criticado o me quedo en lo seguro para mantener mi autoestima?
  • ¿Busco nuevos desafíos o intento mantener mi vida sin ellos?
  • ¿Hago lo que los demás hacen o intento encontrar nuevos enfoques o desafíos?
  • ¿Prefiero estar pasándolo mal aunque sin riesgo o arriesgarme a encontrar algo mejor?
  • ¿Voy a por lo que quiero o me conformo con lo que tengo?
  • ¿Me centro en lo que me gustaría conseguir y vivir o me conformo con lo que los demás intentan?

Si tus respuestas a estas preguntas son las segundas partes de estas preguntas, estas en la zona de confort. ¡Se sinceró/a, es mejor para ti!

  1. Comienza a hacer pequeñas cosas de forma diferente

Un pequeño cambio te puede crear la incomodidad que te supone salir de la zona de comodidad. Solo pruébalos:

  • Buscar nuevas rutas para ir a estudiar o al trabajo.
  • Cambiar tus horarios.
  • Comer comida nueva.
  • Conocer o salir con gente nueva.
  • Participar en clase o participar en reuniones de trabajo.
  1. Busca un área o actividad de tu vida que te suponga un cambio desafiante

Realizando el paso anterior ya te estarás acostumbrando a sentir incomodidad, a la incertidumbre y a los pequeños desafíos.

Ahora, puedes proponerte un mayor desafío que suponga un gran cambio en tu vida y que te suponga un desafío como:

  • Aprender algo o haz cosas nuevas: nadar, bucear, hablar en público, viajar, bailar, saltar en paracaídas…
  • Cambiar de trabajo o arriesgarte a ir al extranjero a buscar uno mejor. En estos casos, hazlo con cabeza, es decir, ahorra para tener un colchón durante unos meses.
  • Cambia relaciones destructivas o encuentra nuevos amigos.

Recuerda que en estos cambios estarás incómodo o sentirás incertidumbre, aunque merecerá la pena.

  1. Llega al techo

Intenta llegar al techo de lo que te hayas propuesto, intenta mejorar y empujarte más.

Por ejemplo, si te has propuesto superar tu pánico escénico y eres capaz de hacerlo en frente de 10 personas, intenta hacerlo con 40, luego con 100, luego con 500, luego con 1000.

  1. Vuelve a tu zona de confort

Seguro que has escuchado las noticias de deportistas, cantantes o actores que se retiran jóvenes y se dedican a otras cosas. Algunos comentan que no se sienten motivados y que quieren encontrar nuevos desafíos en sus vidas.

Cuando sientes que has llegado al techo, busca otro desafío o vuelve a la zona cómoda durante un tiempo para buscar un nuevo desafío.

  1. Sal de nuevo y diversifica

Cuando te encuentres de nuevo en la comodidad, sal de nuevo. Es decir, vuelve al punto 1 o directamente al 3.

Por otra parte, es bueno que diversifiques y no te “presiones a ti mismo” en una sola dirección. Si has comenzado a hablar en público y tras 12 meses te sientes cómodo haciéndolo, busca nuevos desafíos como viajar, bailar o aprender un idioma.

Como puedes ver es un ciclo: saltas de la zona confortable o de peligro/cambio desafiante e incomodidad>llegar al techo>vuelta a la zona confortable>salir de nuevo.

  1. Adopta el hábito

Trabaja este hábito y conviértelo en parte de tu forma de vida y personalidad. Evita volver a acomodarte y tener que tocar fondo para motivarte de nuevo.