La clave para administrarte bien: PRESUPUESTO

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La clave para administrarte bien: PRESUPUESTO

Esforzarse por tener una cultura financiera personal, apegada a la disciplina del ahorro, es el primer paso para quien tiene en la mira ser un emprendedor. Aprende a tener finanzas personales sanas. La mayoría de las personas sabe cuánto gana al mes, pero pocas llevan un control preciso de en qué destinan esos recursos. De hecho, lo común es no saber en qué gastamos un buen porcentaje de nuestro dinero, que se va literalmente como agua y ni nos enteramos.

El origen de estas “lagunas económicas” es la falta de administración de los egresos. ¿Sabes cuánto gastas al mes en cafés, en el cine, en comidas fuera de casa, en salidas con tus amigos o amigas, en los videojuegos de tus hijos, en perfumes o en zapatos?

Si no conoces la cifra de estos rubros con exactitud, urge que elabores un presupuesto.

Es muy sencillo y no duele. Puedes utilizar un cuaderno o un documento de Excel; eso sí, es muy importante que siempre anotes la información en el mismo lugar para hacer comparaciones.

Enlista todos tus gastos mensuales

Puedes tomar como ejemplo la tabla de gastos fijos; mientras más específica sea la relación, es mejor. No trates de adivinar, revisa las cuentas del mes anterior con tu pareja o la familia, si eres casado (a).

Complementa esta lista con los gastos inesperados o variables que tengas durante el mes y haz una lista aparte.

Registra todo, hasta lo que le das al cuidacoches. Es importante que no modifiques intencionalmente tus hábitos de consumo.

Primero lo primero: el presupuesto

Después de un mes o dos de llevar este registro meticuloso de tus egresos te sugerimos dividirlo en categorías para que puedas desglosar las subcategorías, por ejemplo, carro: seguro, tenencia, verificación, etcétera-, revisa con detenimiento tu lista, seguro te sorprenderás de lo que des- tinas tú o tu familia a algunos rubros.

Ahora que sabes con precisión en qué gastas, es momento de elaborar un presupuesto inteligente, que incluya el rubro “Ahorro” y que deje fuera aquellos gastos superfluos.

¿Cuáles? Esta es una decisión personal, pero es muy importante platicar con la familia o la pareja acerca de la conveniencia de tener un presupuesto y sobre todo del esfuerzo que significará para todos apegarse a él.

Tener un respaldo financiero siempre será fundamental por si las cosas se complican o cambian rápidamente. Recuerda que se recomienda que de tus ingresos ahorres un 10 por ciento, trata de alcanzarlo.

Te aconsejamos que en este primer intento no recortes demasiado tus gastos pues corres el riesgo de “confeccionar una camisa de fuerza”, que lejos de ayudarte a tener una cultura financiera hará que desistas en la primera semana.

Respeta lo más posible tu nuevo presupuesto. Si hay gastos extra anótalos; sé lo más honesto que puedas, de lo contrario sólo tú te engañarás.

Si al final del mes tus gastos reales no coinciden con lo escrito en el papel y no logras tener un excedente para destinarlo al “Ahorro”, no te preocupes demasiado.

Revisa nuevamente la lista, así como los montos y haz los ajustes pertinentes.

Inténtalo nuevamente

Te recomendamos que esta vez lleves un control de gastos semanal, así podrás identificar con rapidez si rebasas las cantidades establecidas y podrás disminuir el gasto en otros rubros para compensar.

Si a final de mes vuelves a tener números rojos, a pesar de apegarte lo más posible a tu presupuesto, seguro existe una “fuga” de dinero que urge identificar.

Quizá hay un gasto que por considerarlo menor no estás anotando o alguien de la familia está incumpliendo los acuerdos.